La propia Federación Internacional de Ajedrez, FIDE, que, no hay que olvidar maneja un ruso, Arkady Dvorkovich, cercano al presidente Vladimir Putin, declaró el pasado 1 de septiembre que esta cita internacional estaba en riesgo.

La excusa es que los organizadores no cumplen sus obligaciones contractuales y financieras y deben responder, si no el proceso de licitación se abriría de nuevo. Una nueva oferta reclama garantías gubernamentales antes del 7 de octubre.

El ajedrez en Bielorrusia aparece en su numismática. Moneda 20 rublos de 2007, referencia al cuento ‘Alicia en el país de las maravillas’

Bielorrusia ya había aplazado a abril de 2021 albergar la Copa Mundial femenina de ajedrez, evento que también podría ser trasladado a otro país.

Todo apunta que Dvorkovich quiere, dada la situación política y aunque queda mucho tiempo para su celebración, que la Olimpiada de 2022 cambie de sede. No hay que olvidar que la presidencia del ajedrez mundial es considerada «un complemento» para la política exterior rusa.

La Olimpiada de este año ya fue pospuesta y se debe celebrar en 2021 en Moscú, en su lugar se celebró una fallida primera Olimpiada digital de ajedrez, que organizó FIDE, que terminó con un escándalo mayúsculo.

La decisión de los dirigentes del ajedrez mundial en su primera experiencia digital fue dar el título exaqueo a los dos finalistas, Rusia e India.

Los hechos muestran que internet falló, los jugadores indios, Nihal Sarin y Divya Deshmukh, perdieron la conexión, se cayó el servidor de la plataforma donde se disputaba, Chess.com y se armó el escándalo.

India apeló y FIDE le dio la razón. El propio jugador ruso Ian Nepomniachtchi ‘Nepo’ señalaba que era una decisión para satisfacer a la importante comunidad india del ajedrez «mientras se olvidan de otros fans y jugadores. Nobleza obliga». Hay que recordar la importancia de India en el ajedrez mundial donde más de medio millón de aficionados siguieron el encuentro final.

El gran maestro ruso Ivan Solokov incide en que era necesario continuar la partida o una nueva, «dos medallas de oro no tienen sentido».

Pero el verdadero problema se produjo antes, en cuartos de final, Armenia vivió lo mismo y su jugador Haik Martirosian, de veinte años, reclamó por otro fallo técnico y entonces la FIDE no le hizo caso.

«Como líder de un equipo tricampeón olímpico, me siento insatisfecho con la decisión de la FIDE de rechazar nuestra apelación. Martirosian perdió por tiempo por desconexión desde Chess.com. Probamos que nuestra conexión era estable y que no fue un problema de nuestro lado. Sólo pedíamos continuar la partida desde esa posición y con el tiempo que faltaba. ¿Era demasiado pedir?» señaló el gran maestro número siete mundial, Levon Aronian, por lo que Armenia decidió acertadamente, retirarse de la Olimpiada.

Tras lo ocurrido en la final, Aronian lo clavó con su comentario bajo la etiqueta 1984, en alusión a la conocida obra del escritor George Orwell (1903-1950). «Creo que siempre hay algunos que están más desconectados que otros».

«Trabajo de mierda y maloliente»

La gran maestra armenia Elina Danielian, quien participó con el equipo, fue todavía más clara: «Ellos» aludiendo a la FIDE, «realmente piensan que son los más inteligentes y el resto son tontos. Vergüenza en la FIDE y su trabajo de mierda y maloliente. Deberían dimitir después de todo lo que ha pasado».

El gran maestro Gabriel Sarkassian señaló que el presidente de FIDE, Arkadi Dvorkovich y su director general, el israelí de origen ruso, Emil Sutovsky «demostraron que todos los fracasados no tienen principios morales».

El presidente de la federación de ajedrez y ex presidente de Armenia, Serge Sarkissian, mandó un escrito al presidente de la federación internacional donde muestra su «profunda procupación y ansiedad por las últimas decisiones de FIDE» añadiendo que el equipo armenio «sufrió un uso deplorable del dobles raseros» añadiendo que FIDE  «no cumplió con su propia decisión lo que constituyó un precedente».

Pero India y Armenia no fueron el único caso, parece que nadie se acuerda de Angola, que también vivió una situación parecida que hacía presagiar lo que vino después. Tras ganar a Nigeria y empatar con Emiratos Árabes Unidos, terminó invicta en su inicio, pero perdió encuentros tras fallar la conexión ya que según declararon, «internet fue nuestro peor adversario».

Y es que la FIDE olvida que muchos ajedrecistas no tienen las condiciones mínimas para entrenar, estudiar y competir vía internet. La web constituye el principal canal para la formación de los trebejistas y, en muchos países, el acceso es limitado y sin calidad.

El uso de la red de redes se convierte en algunos países en un lujo que recae en la mayoría de los casos en la economía familiar, mientras que para otros, en el mundo desarrollado, resulta algo habitual. No se concibe el avance de un jugador profesional de ajedrez en el año 2020 sin el acceso diario a las plataformas, manuales y servicios especializados creados al efecto.

El éxito del ajedrez digital y sus plataformas es evidente, sus carencias también. Ahora, parece que la FIDE se ha dado cuenta y califican a las trampas digitales como «una plaga real del ajedrez contemporáneo» por lo que quieren «fuertes medidas para combatirla con eficacia», entre ellas detectores y escáner en todos los torneos de la FIDE, en colaboración con las principales plataformas, Chess.com, Lichess y Chess24.

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