Saúl González Viruega es experto en innovación y tecnologías. Dos de sus hijos participan en el Campeonato Nacional e Internacional Abierto Mexicano de Ajedrez, en sus respectivas categorías infantiles. En esta entrevista también participa Georgina del Moral Rondero, su esposa, mamá de los competidores. Manifiestan que esperan que la práctica del ajedrez desarrolle en sus hijos la capacidad de análisis, de resolución de problemas, el manejo de las emociones, la habilidad para buscar distintas soluciones a un problema, adquieran valores, como el respeto al adversario, tenacidad y fortaleza de carácter.

¿Quién se interesó primero por el ajedrez, los papás o los niños?

El interés inicial fue de Sebastián, nuestro hijo mayor. Debido a eso, la mamá lo llevó a un taller en el Parque del Bicentenario, en Metepec, Estado de México. Ahí se impartían clases gratuitas por parte del profesor Juan Carlos García Franco. El interés inicial de Sebastián fue enriquecido por el profesor. En tres o cuatro meses su progreso fue admirable, ya que les ganó a otros amiguitos y primos mayores, incluso a su papá. También estuvimos en un grupo de entrenamiento en Toluca, dirigido por el profesor Simón Knight.

¿Qué esperan los papás de la práctica del ajedrez de sus hijos?

Primero que nada, esperamos que se diviertan. Segundo, que ello estimule su progreso intelectual, Tercero, que adquieran hábitos de constancia y disciplina.

¿Creen que el ajedrez les puede otorgar esos beneficios?

Creemos que sí se los otorga. Incluso como experiencia personal, en el poco tiempo que tenemos jugándolo, hemos visto un progreso en su grado de madurez. Debemos decirte que el menor, Diego, no podía asimilar las derrotas, lloraba, se enojaba, pero en poco tiempo aprendió a asimilar los fracasos y a aprender de ellos.

(Interviene Diego y comenta: “Lo que me enoja más es que cuando voy ganando, pierdo por una tonta jugada ilegal”). Como papás hemos visto que la capacidad de concentración en los estudios de ambos ha aumentado. También hemos notado una mejora en la convivencia familiar, son más tolerantes entre ellos como hermanos. Incluso su grado de interés por el juego llevó a Sebastián a organizar un torneo de ajedrez en su escuela, compartiendo su afición con otros niños.

¿Qué esperan del juego ciencia a futuro?

Creemos que el ajedrez les va a desarrollar su capacidad análisis, de resolución de problemas, el manejo de sus emociones, la toma de decisiones, la habilidad para buscar distintas soluciones a un problema, les ha fortalecido la paciencia, la adquisición de valores como el respeto al adversario, cierto grado de humildad, tenacidad y fortaleza de carácter.

¿Antes, los papás practicaban ajedrez?

Sí lo practicábamos, nos gustaba, pero sólo a nivel de aficionados.

¿Qué les parece este Campeonato Nacional Abierto?

Nos parece una gran oportunidad para convivir y conocer a otras personas. A nosotros como padres nos ha dejado muy satisfechos el ambiente familiar, las experiencias que otros papás nos han compartido. Y el hecho de venir en un grupo desde Toluca, nos ha permitido disfrutar mucho más el evento.

¿Qué opinan de la organización?

Yo creo que el primer día fue muy complicado por el arranque, pero se hicieron los ajustes necesarios en las siguientes jornadas y eso ha permitido que sea un torneo muy agradable. Las actividades culturales adicionales nos parecen un gran complemento que ha permitido disfrutar más el encuentro. Las pláticas sobre los vínculos del ajedrez con lo mejor de la cultura universal y la de La Historia del ajedrez en México, nos han parecido excelentes.

¿Algo más que deseen agregar?

Dada las dimensiones y la trascendencia de este encuentro, nos gustaría mayor difusión y más apoyos de las instituciones, tanto a nivel municipal, como estatal y nacional. Es evidente que muchas familias de escasos recursos no pueden financiar los gastos de concurrir y todo lo que ello implica, de ahí la necesidad de que haya más sensibilidad de parte de las autoridades 

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